¿Cómo puedes ayudar a recuperar la riqueza de tu región?

  • No tires basura y levanta la que veas tirada
  • Usa ambos lados de las hojas de papel
  • Evitar el consumo de productos innecesarios y/o contaminantes, guarda tu lunch en recipientes reutilizables
  • Apaga la luz y los aparatos eléctricos cuando no los uses
  • Bañate rápido y cierra la llave mientras te enjabonas o te lavas los dientes
  • Planta árboles y plantas y cuidalas
  • Reutiliza todo lo que puedas y recicla


Cada vez que compramos cosas generamos basura, y nuestras decisiones de consumo tienen un impacto mayor en el ambiente. A lo mejor, utilizas un jabón y no sabes que la empresa que lo fabricó taló un bosque en un país lejano quitándole el hogar a los orangutanes, o compras cuadernos pero no sabes si la empresa taló muchos árboles y luego arrojo el agua con desperdicios al río, robándole el oxígeno y obstruyendo las corrientes de agua, o si la fabrica arroja gases dañinos para la salud del ambiente y las personas, o si una empresa experimenta con animales cruelmente.

Simplemente, al ir a la tiendita de la esquina compramos cosas envueltas en plástico, una decisión inteligente sería ya no utilizar bolsas de plástico, mejor llevar un morralito o una bolsa de tela. Infórmate de donde vienen las cosas que compras, pregúntate ¿Cómo se hace este producto? ¿Qué dicen de esta empresa? ¿maltrata animales, a sus empleados, destruye bosques? ¿contamina? Usa el internet para algo más que chatear, úsalo para aprender y formar tu criterio para hacer consumo responsable.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  • Elige productos que hayan sido producidos de forma amigable con el ambiente (reduciendo áreas de pastoreo, usado abonos naturales, dejando el uso de pesticidas y fertilizantes industriales)


Los pesticidas y los fertilizantes utilizados para producir los vegetales dañan los ecosistemas, así que una opción para comer rico y sano es comer productos orgánicos y amigables con el medio ambiente. Éstos utilizan composta o abono natural (hecho con restos de fruta, plantas y desperdicios de las cocinas) y limpian la cosecha con las manos o bien ocupan otras substancias naturales para no arrojar veneno al ambiente. Los huevos y carne orgánica también son libres de substancias químicas que a la larga hacen daño a la salud y generalmente los animales de granjas amigables con el ambiente reciben buen trato.

 

 

 

 

 

 

 

  • Separar los residuos para evitar la contaminación y permitir el reciclaje

Los basureros a cielo abierto provocan muchos gases que se acumulan en la atmosfera contaminándola y contribuyendo al calentamiento global y líquidos contaminantes (lixiviados). También atraen fauna urbana nociva como ratas, moscas y cucarachas. Una opción para terminar con este problema es separar la basura en orgánica e inorgánica y analizar qué cosas pueden llevarse a centros de reciclaje. En primer lugar cosas como los desperdicios de la comida (carne, verduras, frutas, bolsitas de té) sirven para hacer composta. De la basura inorgánica (todo aquello que no proviene de un ser vivo), se puede elegir los materiales que pueden reciclarse como el cartón y el papel, las latas, y los envases de PET. Separarlo ayuda a facilitar el reciclaje.

  • Preguntar a tus autoridades si existe un plan de ordenamiento, conocerlo y respetarlo


Las ciudades pueden volverse amigables con el ambiente si crean su plan de ordenamiento que defina reglas de construcción, áreas naturales que deben protegerse (ecosistemas como bosques, playas, dunas y manglares), plantas de tratamiento de aguas, que las industrias no estarán cerca de casas ni en sitios donde pongan en peligro a los ecosistemas, etc.

 

 

 

 

 

 

  • Exigir a tus autoridades que se haga un adecuado tratamiento de aguas residuales, aguas negras e industriales


A diferencia de las plantas, los suelos y animales, tú puedes hablar. Comunicando tu respeto por la naturaleza y lo que conoces, puedes hacer grandes cambios. Será mucho trabajo pero es una lucha que puedes hacer. Habla con tus papás, maestros, amigos y familiares y proponles un proyecto ambiental, tal vez hacer un evento o mandar cartas a tu gobierno o a organizaciones que te puedan ayudar para que se instale en tu comunidad un adecuado tratamiento de aguas residuales, aguas negras e industriales.

 

 

 

 

 

 

 

  • Cuida y crea áreas naturales para dar un hogar a especies animales y plantas


Los parques y los patios deberían ser espacios verdes y no planchas de concreto. Puedes empezar sembrando plantas regionales, a lo mejor hacer una pocita decorativa donde las aves puedan tomar agua. Si lo haces lo más parecido a la naturaleza, todos esos animales que no tienen hogar y aves migratorias llegarán a tu parque o jardín.

 

 

 

 

 

 

  • Denunciar la cacería y el tráfico ilegal de especies
  • Informarte y platica con tus familia y amigos

Una frase dice: “El conocimiento es poder”. Si te informas bien, sabrás cómo ayudar más a tu ambiente, protegerlo y proveer soluciones. Por ejemplo, puedes aprender sobre: especies amenazadas y en peligro de extinción, consumo responsable, agricultura y ganadería amigables con el ambiente, ciudades verdes, casas ecológicas, energías alternativas, reciclaje, activismo ambiental.

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